En
cuanto a la eficacia de la reformas emanadas de los Acuerdos de Paz podemos
decir que en alguna medida ha habido transformaciones en nuestro país, que ya
no es el mismo que el de hace 15 años, mucho menos El Salvador del siglo
pasado, pero estas transformaciones han sido insuficientes ante el proceso de
democratización, entendiendo por democracia como la tendencia a mejora la
condición del pueblo, ya que las instituciones creadas o reformadas no han
garantizado la vigencia del nuevo ordenamiento jurídico, ya que sus actuaciones
no están apegadas al espíritu de los Acuerdos de paz, así la Procuraduría para
la Defensa de los Derechos Humanos, presenta muchas deficiencias e
irregularidades y es preocupante la falta de conducción y protagonismo activo
de dicha institución en la defensa y protección de los Derechos Humanos.
Así
mismo, en el Tribunal Supremo Electoral, se siguen evidenciando vicios e
irregularidades los cuales se originan justamente en su composición partidaria
y los procesos electorales no han gozado de credibilidad y confiabilidad.
En
la Policía Nacional Civil PNC no se respetan los cupos del 20% para cada uno de
los bandos y batallones completos de los antiguos cuerpos de Seguridad han
pasado a las nuevas estructuras policiales, esto ya no se combate con nuevas
reformas. Sino que es cuestión de actitudes somos nosotros mismos los
salvadoreños los que debemos de ir a apegándonos más la legalidad.
La
Fuerza Armada todavía no es la institución apolítica, obediente y no
deliberante que establecen las reformas, sigue teniendo un paso considerable de
poderío militar dentro de la sociedad.
El
Consejo Nacional de la Judicatura, no ha gozado de total independencia política
y la Escuela de Capacitación Judicial aunque sus resultados no han sido negativos
no ha capacitado a la totalidad de los jueces.
El
órgano judicial aunque en menor medida sigue cargando con los vicios y
deficiencias del pasado reciente como la corrupción, incapacidad, violación al
debido proceso legal y sobre todo la impunidad sobre todo en los delitos que
conocemos como de “cuello blanco”.
Los
recientes casos de corrupción en las altas esferas del Estado como las
evasiones al fisco de SERTESA, estafas al estado en las principales
instituciones de prestación de servicios públicos como él y el Seguro Social
han puesto de manifiesto esta situación y han hundido más en el desastroso
subdesarrollo en que se encuentra nuestro país, podemos observar como la ley
solo se le aplica a los menos favorecidos.
En
cuanto al alcance de las reformas. En lo que respecta al Organo Judicial, las
reformas constitucionales han sido insuficientes para lograr incidir realmente
en sus deficiencias estructurales, hay ciertos puntos que no quedaron resueltos
en los Acuerdos de Paz como la alta concentración de funciones en manos de la
Corte Suprema de Justicia y en especial de su Presidente, lo cual va en
detrimento de la independencia de los Jueces de instancias inferiores, lo
inadecuado que fuera la Corte Suprema de Justicia quien nombrara y removiera a
los Jueces y Abogados.
Además
se dejaron insuficientes las atribuciones del Consejo Nacional de la
Judicatura. Actualmente están pendientes en esta área una serie de reformas
tendientes a solucionar dichos vacíos, pero sin embargo, va a hacer necesario
profundizar en más reformas.
En
lo que concierne al sistema electoral, las reformas realizadas para imprimirle
credibilidad y confiabilidad, han resultado hasta la fecha, ser sumamente
ilimitadas e insuficientes. Se creó el Tribunal Supremo Electoral, en sustitución
del Consejo Central de Elecciones, pero no se modificaron sus facultades, ya
que siguen siendo las mismas, teniendo a la Corte Suprema de Justicia como
máxima autoridad, ya que sus decisiones admiten amparo constitucional, a demás
su estructura interna quedó intacta. Igualmente en esta área están pendientes
varias reformas, con las cuales se busca consolidar y profundizar el proceso de
configuración de un órgano electoral imparcial y confiable, entre esas reformas
están la creación de un Registro Nacional de personas y documento único, la
reforma administrativa del Tribunal Supremo Electoral, y la representación
proporcional en Alcaldías.
En
lo que respecta a las reformas sobre la Fuerza Armada, no se precisó las
condiciones excepcionales en que se utilizará la Fuerza Armada y para la
seguridad pública y los límites de ese uso, por lo que es necesario que se
apruebe una Ley en ese sentido. En la hipótesis planteada que dice las Reformas
Constitucionales han sido coherentes formalmente con los Acuerdos de Paz debido
a la presión internacional y a la voluntad de las partes, pero insuficientes
ante el proceso de democratización debido a la oposición conservadora y al
limitado apoyo internacional en el período de post-guerra de la que se deduce y
no lo decimos por falta de nacionalismo que en alguna manera influye el
tutelaje de la comunidad internacional, para que los cambios positivos en
nuestro país se vayan dando y para ponerle un paro a los abusos de los sectores
poderosos de nuestro país sean estos políticos, militares o económicos que
generalmente se mezclan entre sí.
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