Opinión de la Reforma de 1991 Hasta La Actualidad.

En cuanto a la eficacia de la reformas emanadas de los Acuerdos de Paz podemos decir que en alguna medida ha habido transformaciones en nuestro país, que ya no es el mismo que el de hace 15 años, mucho menos El Salvador del siglo pasado, pero estas transformaciones han sido insuficientes ante el proceso de democratización, entendiendo por democracia como la tendencia a mejora la condición del pueblo, ya que las instituciones creadas o reformadas no han garantizado la vigencia del nuevo ordenamiento jurídico, ya que sus actuaciones no están apegadas al espíritu de los Acuerdos de paz, así la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, presenta muchas deficiencias e irregularidades y es preocupante la falta de conducción y protagonismo activo de dicha institución en la defensa y protección de los Derechos Humanos.

Así mismo, en el Tribunal Supremo Electoral, se siguen evidenciando vicios e irregularidades los cuales se originan justamente en su composición partidaria y los procesos electorales no han gozado de credibilidad y confiabilidad.

En la Policía Nacional Civil PNC no se respetan los cupos del 20% para cada uno de los bandos y batallones completos de los antiguos cuerpos de Seguridad han pasado a las nuevas estructuras policiales, esto ya no se combate con nuevas reformas. Sino que es cuestión de actitudes somos nosotros mismos los salvadoreños los que debemos de ir a apegándonos más la legalidad.

La Fuerza Armada todavía no es la institución apolítica, obediente y no deliberante que establecen las reformas, sigue teniendo un paso considerable de poderío militar dentro de la sociedad.

El Consejo Nacional de la Judicatura, no ha gozado de total independencia política y la Escuela de Capacitación Judicial aunque sus resultados no han sido negativos no ha capacitado a la totalidad de los jueces.

El órgano judicial aunque en menor medida sigue cargando con los vicios y deficiencias del pasado reciente como la corrupción, incapacidad, violación al debido proceso legal y sobre todo la impunidad sobre todo en los delitos que conocemos como de “cuello blanco”.

Los recientes casos de corrupción en las altas esferas del Estado como las evasiones al fisco de SERTESA, estafas al estado en las principales instituciones de prestación de servicios públicos como él y el Seguro Social han puesto de manifiesto esta situación y han hundido más en el desastroso subdesarrollo en que se encuentra nuestro país, podemos observar como la ley solo se le aplica a los menos favorecidos.

En cuanto al alcance de las reformas. En lo que respecta al Organo Judicial, las reformas constitucionales han sido insuficientes para lograr incidir realmente en sus deficiencias estructurales, hay ciertos puntos que no quedaron resueltos en los Acuerdos de Paz como la alta concentración de funciones en manos de la Corte Suprema de Justicia y en especial de su Presidente, lo cual va en detrimento de la independencia de los Jueces de instancias inferiores, lo inadecuado que fuera la Corte Suprema de Justicia quien nombrara y removiera a los Jueces y Abogados.

Además se dejaron insuficientes las atribuciones del Consejo Nacional de la Judicatura. Actualmente están pendientes en esta área una serie de reformas tendientes a solucionar dichos vacíos, pero sin embargo, va a hacer necesario profundizar en más reformas.

En lo que concierne al sistema electoral, las reformas realizadas para imprimirle credibilidad y confiabilidad, han resultado hasta la fecha, ser sumamente ilimitadas e insuficientes. Se creó el Tribunal Supremo Electoral, en sustitución del Consejo Central de Elecciones, pero no se modificaron sus facultades, ya que siguen siendo las mismas, teniendo a la Corte Suprema de Justicia como máxima autoridad, ya que sus decisiones admiten amparo constitucional, a demás su estructura interna quedó intacta. Igualmente en esta área están pendientes varias reformas, con las cuales se busca consolidar y profundizar el proceso de configuración de un órgano electoral imparcial y confiable, entre esas reformas están la creación de un Registro Nacional de personas y documento único, la reforma administrativa del Tribunal Supremo Electoral, y la representación proporcional en Alcaldías.


En lo que respecta a las reformas sobre la Fuerza Armada, no se precisó las condiciones excepcionales en que se utilizará la Fuerza Armada y para la seguridad pública y los límites de ese uso, por lo que es necesario que se apruebe una Ley en ese sentido. En la hipótesis planteada que dice las Reformas Constitucionales han sido coherentes formalmente con los Acuerdos de Paz debido a la presión internacional y a la voluntad de las partes, pero insuficientes ante el proceso de democratización debido a la oposición conservadora y al limitado apoyo internacional en el período de post-guerra de la que se deduce y no lo decimos por falta de nacionalismo que en alguna manera influye el tutelaje de la comunidad internacional, para que los cambios positivos en nuestro país se vayan dando y para ponerle un paro a los abusos de los sectores poderosos de nuestro país sean estos políticos, militares o económicos que generalmente se mezclan entre sí.

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